Hay que revisar las instalaciones eléctricas de la casa. Cables sueltos, tomas múltiples recargadas, enchufes cercanos a focos de calor o de humedad, etc. Las precauciones son pocas si quieres evitar sobresaltos. Por otro lado, es importante que tengas especial cuidado con el baño, ya que quizás sea la habitación donde más peligros hay.