Si pensamos en el aspecto de un gato, seguro que a la mayoría de la gente se le presenta la misma imagen: un felino pequeño de color naranja y blanco. Es decir, el gato más habitual en todas las casas. Se trata del gato común europeo o mestizo, un animal que tiene su origen en especies felinas de África y Asia y que se extendió por Europa gracias a los romanos, que encontraban en él un perfecto animal de compañía.