Cuando llegamos a este momento (incubación), es porque hemos llevado con mayor o menor acierto el mantenimiento de nuestros reptiles. Solemos respirar profundo cuando vemos que la hembra ha realizado la puesta y su salud no corre peligro, pero todavía nos queda un largo camino por recorrer, y no está exento de complicaciones. Si hemos alimentado correctamente a los progenitores, y les hemos proporcionado vitaminas y minerales en la manera y proporción correcta, es muy posible que los huevos se encuentren fecundados y calcificados correctamente y que los embriones se desarrollen con normalidad.